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«Leer sin meditar es una ocupación inútil». Confucio

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viernes, 5 de abril de 2019

Novela 1984 de ORWELL, GEORGE


1984
ORWELL, GEORGE

Por Ingrid Odgers






1984
ORWELL, GEORGE

Por Ingrid Odgers

En esta obra, George Orwell imagina un futuro carente de privacidad y libertades, en la que la ciencia y la tecnología sirven para que unas élites supremas esclavicen a la humanidad.

La narración se desplaza bajo una  atmósfera sombría, despótica y pavorosa donde el autor despliega su oficio con brillantez escritural innegable. 1984, es un libro perfecto y bien diseñado, la arquitectura, el diseño de su estructura y el contenido del texto son realmente geniales.

En la novela, la sociedad localizada en una futura Inglaterra, parte del Imperio de Oceanía, y se encuentra dividida en tres grupos. Los miembros “externos” del Partido Único, los miembros del Consejo dirigente, o círculo interior del partido, y una masa de gente marginada que vive atemorizada y aislada de la política, los plebeyos.

El personaje principal de la novela es Winston Smith, que trabaja en el Ministerio de la Verdad (uno de los cuatro ministerios que hay). Su cometido es reescribir la historia, ironizando así, el ideal declarado en el nombre del Ministerio.

En este país futurista, los ministerios son los siguientes:

El Ministerio del Amor (en neolengua Minimor) se ocupa de administrar los castigos y la tortura.

El Ministerio de la Paz (Minipax) se encarga de asuntos relacionados con la guerra y se esfuerza para lograr que la contienda sea permanente. Si hay guerra con otros países, el país está en paz consigo mismo. (Hay menos revueltas sociales cuando el odio y el miedo se pueden enfocar hacia fuera, como señala la psicología social).

El Ministerio de la Abundancia (Minindancia) encargado de los asuntos relacionados con la economía y de conseguir que la gente viva siempre al borde de la subsistencia mediante un duro racionamiento.

El Ministerio de la Verdad (Miniver) se dedica a manipular o destruir los documentos históricos de todo tipo (incluyendo fotografías, libros y periódicos), para conseguir que las evidencias del pasado coincidan con la versión oficial de la historia, mantenida por el Estado.

Winston Smith vive en el Londres de un virtual 1984, en un mundo dividido en tres superpotencias:

Oceanía, donde impera el Ingsoc, acrónimo inglés para “socialismo inglés”. Oceanía comprende el Reino Unido, Irlanda , toda América, Australia, Nueva Zelanda y el Sur de África.

Eurasia, donde impera el neobolchevismo. Eurasia comprende la Unión Soviética (incluida la parte asiática) y Europa (excepto el Reino Unido e Irlanda).
Estasia (Asia Oriental), donde impera la “Adoración de la Muerte” o “Desaparición del Yo” . Estasia comprende China, Japón y Corea.

Aquí encontramos claridad, desarrolla el relato de una forma fácil de entender, inteligible. Evita la ambigüedad y las digresiones Sin embargo debemos ser conscientes que este libro es una sátira con ecos futuristas, donde se refleja la dimensión de la crueldad humana y nos indica  cómo la ambición no conoce límite alguno en una sociedad ficticia, que bien podría reflejar nuestra actualidad, visto los hechos que hemos observado en la política, en las fuerzas armadas, etc. 

El cómo, la avaricia, ambición, puede llegar a devastar un país y sus vecinos. En 1984 nada es muy lejano a la realidad que nos ha correspondido palpar, con ira, dolor y desesperanza. Nos encontramos con un narrador que nos conduce por los pasos de un personaje llamado Winston Smith, quien  opta por rebelarse ante el totalitarismo de un gobierno que controla cada uno de los movimientos de sus ciudadanos y castiga incluso a aquellos que “piensan”,  su tremendo análisis del poder y de las interrelaciones que forja en los individuos, es factible indicar que esta novela, 1984 es una de las novelas más turbadora e interesantes, que no podemos dejar de leer.

No es extraño entonces que en pleno siglo XXI, desde la toma de posesión del 45º presidente de EE UU, "las ventas se habían incrementado un 10.000%". Hoy, jueves, todavía ocupaba el puesto número 1 en la lista de best-sellers de amazon.com (con más de 4.000 comentarios) y se encontraba en el número 16 en la lista de más vendidos en amazon.es. (El País, enero 2017)





Fragmento:

El Ministerio del Amor era terrorífico. No tenía ventanas en absoluto.
Winston nunca había estado dentro del Minimor, ni siquiera se había acercado a medio kilómetro de él. Era imposible entrar allí a no ser por un asunto oficial y en
ese caso había que pasar por un laberinto de caminos rodeados de alambre espinoso, puertas de acero y ocultos nidos de ametralladoras. Incluso las calles que conducían a sus salidas extremas, estaban muy vigiladas por guardias, con caras de gorila y uniformes negros, armados con porras.Winston se volvió de pronto. Había adquirido su rostro instantáneamente la expresión de tranquilo optimismo que era prudente llevar al enfrentarse con la telepantalla. Cruzó la habitación hacia la diminuta cocina. Por haber salido del Ministerio a esta hora tuvo que renunciar a almorzar en la cantina y en seguida comprobó que no le quedaban víveres en la cocina a no ser un mendrugo de pan muy oscuro que debía guardar para el desayuno del día siguiente. Tomó de un estante una botella de un líquido incoloro con una sencilla etiqueta que decía:
Ginebra de la Victoria. Aquello olía a medicina, algo así como el espíritu de arroz chino. Winston se sirvió una tacita, se preparó los nervios para el choque, y se lo tragó de un golpe como si se lo hubieran recetado.
Al momento, se le volvió roja la cara y los ojos empezaron a llorarle. Este líquido era como ácido nítrico; además, al tragarlo, se tenía la misma sensación que si le dieran a uno un golpe en la nuca con una porra de goma. Sin embargo, unos segundos después, desaparecía la incandescencia del vientre y el mundo empezaba a resultar más alegre. Winston sacó un cigarrillo de una cajetilla sobre la cual se leía: Cigarrillos de la Victoria, y como lo tenía cogido verticalmente por distracción, se le vació en el suelo. Con el próximo pitillo tuvo ya cuidado y el tabaco no se salió. Volvió al cuarto de estar y se sentó ante una mesita situada a la izquierda de la telepantalla. Del cajón sacó un portaplumas, un tintero y un grueso libro en blanco de tamaño in—quarto, con el lomo rojo y cuyas tapas de cartón imitaban el mármol.
Por alguna razón la telepantalla del cuarto de estar se encontraba en una posición insólita. En vez de hallarse colocada, como era normal, en la pared del fondo, desde donde podría dominar toda la habitación, estaba en la pared más larga, frente a la ventana. A un lado de ella había una alcoba que apenas tenía fondo, en la que se había instalado ahora Winston. Era un hueco que, al ser construido el edificio, habría sido calculado seguramente para alacena o biblioteca.
Sentado en aquel hueco y situándose lo más dentro posible, Winston podía mantenerse fuera del alcance de la telepantalla en cuanto a la visualidad, ya que no podía evitar que oyera sus ruidos. En parte, fue la misma distribución insólita del cuarto lo que le indujo a lo que ahora se disponía a hacer.

Nicole Krauss: La historia del amor


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Por Ingrid Odgers Toloza


La autora Nicole Krauss, norteamericana y judía, nos presenta un buen libro, una obra de gran intensidad. Una novela de argumento sólido, obra profunda, ejemplo de metaliteratura que indaga con lenguaje ameno en las interrelaciones de la vida con la literatura. Está escrita desde una óptica del amor, la memoria y la pérdida.

Emociona y desgarra experimentar la soledad extrema, el abandono y la pérdida de sus protagonistas. Tensiona la búsqueda permanente del otro (a), los desencuentros.

Se entrelazan cuatro historias de familias judías, con un libro titulado “La historia del amor” escrito por uno de los protagonistas, Leopold Gursky y entregada en custodia a Zivi Litvinoff, antes de partir al exilio.

Zivi compartía sueños literarios con Leopold, quien escribió sobre su amor por una chica polaca de la cual el desafortunado destino de los judíos polacos, lo apartó.
Transcurre ante los ojos del lector la vida de Leopold, Zivi, Alma y Bird. Krauss nos habla de cómo los libros pueden cambiar la vida, el curso de los acontecimientos, incluso palpamos, respiramos a la literatura siendo puente de salvación para la existencia en medio de la zozobra y el desencanto.

En este extenso relato de Krauss encontramos una narrativa de lenguaje simple, estructura compleja. A veces el lector se extravía y vuelve atrás para lograr mayor comprensión. Y es que la historia no posee un desarrollo secuencial, nítido. Hay, eso sí, signos que permiten distinguir el pensamiento del narrador, para quien es un lector consuetudinario puede considerarse una debilidad narrativa.

En algunos fragmentos, por su gracia en el lenguaje, la celeridad de la imaginación y acción del personaje infantil y luego adolescente, me recordó a Salinger y su “Guardián entre el centeno”.

No se puede negar cuando existe un ardiente anhelo: la literatura salva, nutre y da vida. También consuelo

miércoles, 27 de febrero de 2019

Amor o lo que sea de Laura Freixas


Amor o lo que sea
Laura Freixas
Ediciones Destino - 2005 - Barcelona
por Ingrid Odgers


Laura Freixas, nos lleva a la vida de Blanca, una  adjunta a la directora literaria de una editorial.
La narrativa se inicia en el tiempo presente para trasportarnos en un racconto a su vida universitaria, a los inicios de su vida laboral,  a sus ansias de libertad, para volver al presente donde su jefa, le entrega varias biografías de autores para que prepare informes. Su vida actual le parece monótona, tiene deseos de escribir una novela, ve su libertad ansiada y la cuestiona. La protagonista de esta novela va entremezclando su vida con la vida de autores reconocidos como las de Colette, Sylvia Plath, Gide, Angélica Balabánova,  André Breton, Blaise Pascal, etc.

Así tenemos que, la libertad, sin padres ni profesores vigilándola y poniendo reglas, la liga a la vida del autor André Gide y escribe:

¿Qué hacer con la libertad? ¿Qué sentido dar a la propia vida, en el momento en que está aún vacía, en que uno es libre, en que puede decidir a qué consagrarla? Para la mayoría de los seres humanos, ese momento, si es que llega a existir, es brevísimo. En cambio, André Gide (1869-1951) tuvo todo lo que se necesita para poder ejercer, una y otra vez, la libertad: independencia económica (vivía de renta), una inmensa cultura (leía a los  clásicos en griego, en latín, en alemán…), la libertad de movimiento reservada, en su época, a los hombres (fue un gran viajero), libertad sexual(la ejerció a fondo), la independencia de espíritu propia de las minorías religiosas (era protestante en un país mayoritariamente católico)… Y al mismo tiempo, un gran sentido del deber. No sólo fue siempre muy exigente consigo mismo, no sólo buscó, incansable, la síntesis entre su inteligencia y sus emociones, entre sus deseos y sus principios, sino que estaba convencido—por ser protestante, por ser rico, por ser tan culto, por ser varón, por ser francés…— de estar en el punto de mira, de ser vanguardia, faro, avanzadilla, de que era su obligación dar ejemplo. De ahí el excepcional interés de su biografía.

Blanca tropieza con la vida real, hay que mantenerse, trabajar, cumplir un horario…Y escribe:
Simplemente, me encontraba con la vida entera y verdadera, y la vida verdadera era la mediocridad y el fracaso, pero cómo, no me diga que no se había enterado, ¿qué aprendió, entonces, si se puede saber, en los veinte años que pasó estudiando?… Volví a echarme las cartas, y esta vez, la biografía que más se parecía a mi circunstancia era la de Sylvia Plath.

Sylvia Plath había nacido en Massachusetts en 1932. Su padre era Profesor de entomología en la Universidad de Boston; su madre vivía para su marido: le ayudaba en sus investigaciones, le pasaba los trabajos a máquina, cuidaba de la casa y de los niños… Eran austeros, trabajadores, rectos, lo que entonces se llamaba «personas decentes»; el padre había estado a punto de hacerse pastor luterano. Y Sylvia creció convencida de que el éxito es una obligación y el fracaso una vergüenza.
Ha enviado un relato a un prestigioso taller literario en el que espera ser admitida a su regreso a Massachusetts. Pero cuando vuelve, se encuentra con la noticia de
que su candidatura ha sido rechazada. Poco después, el 24 de agosto de 1953, le deja a su madre —su padre había muerto años atrás— una nota diciendo: « Voy a dar un paseo. Volveré mañana», y se esconde en el trastero con un frasco de somníferos.
Sylvia Plath se pasó media vida —desde la adolescencia hasta su muerte a la edad de treinta años— debatiendo consigo misma cómo podía combinar el deseo de escribir con el deseo de amar. Se pregunta en su diario en 1951, poco antes de cumplir los diecinueve:
«¿Llegaré a renunciar y a decir: "Vivir y alimentar el insaciable estómago de un hombre y parir hijos ocupa toda mi existencia. No tengo tiempo para escribir"? ¿O perseveraré en esta maldita ocupación'? »… «Sólo puedo amar (si eso significa abnegación, ¿o significa plenitud?

Sin embargo, Blanca también se enamora…ya verán ustedes el final.Y es que Blanca se enamora y conoce el dolor, sin dolor no es posible escribir literatura. Mujer, vida y literatura, un gran tema contemporáneo. Es imprescindible la renuncia. No se puede tener todo.

Laura Freixas escribe y crea metáforas maravillosas, reflexiona y se cuestiona, se mueve en un mundo frío, egoísta, un mundo de ambiciones y egos. Una editorial, donde se privilegian autores mediocres por sobre otros autores geniales, el amiguismo, tan recurrente, también se ama por interés, por el deseo de alcanzar la gloria. Un mundo al que los premios se otorgan a los amigos de los amigos de la editorial. Decepcionante realidad ¿O ficción?

Esta obra de Freixas, genial, clara, directa, atrapante. Es muy recomendable.


Adjunto fragmentos de la novela.


  
FRAGMENTO I

Instintivamente me solté. Pero me había dado tiempo a sentir su abrazo, como un aro o una argolla, y al cruzar la cortina sentí que estábamos cruzando una frontera; que al entrar en la penumbra malva, entre cojines y luces giratorias, humo y perfumes, alcohol y música, dejábamos atrás el mundo sólido para zambullirnos en otro elemento: agua, aire, fuego. Que yo iba a poder brincar sobre la hoguera, como un tigre que confía en su domador, o arder en ella sin quemarme; arquearme con los ojos cerrados, entregada y sinuosa, como la serpiente guiada por la flauta; navegar sin miedo, con velas desplegadas, amarrada a una boya, y dar saltos mortales con maillot de lamé y cabellera al viento, sabiendo que unos brazos me esperaban en el otro trapecio… Blanca, estás delirando, estás borracha, cálmate, controla. Sí, pero ¿cómo?, si los pendientes se empeñaban en mordisquearme las orejas, y el reloj en apretarme la muñeca, y las piernas en arder bajo la falda cada vez más arremangada, y la mirada de Leo en acariciarme por debajo del vestido… Se había quitado las gafas hacía rato, y sentado muy cerca de mí, cerraba a veces los ojos para olerme el pelo, como un montón de heno en el que estuviera deseando hundirse entero.



FRAGMENTO II

¿El paraíso? Sencillísimo: una mujer, un hombre y una cama. Era para morirse de risa: tanto interrogarse, tanto sufrir, tanto dar vueltas, y total, era tan simple. Cuatro o cinco cosas, lo más pequeño y más común, como en el caleidoscopio unos simples cristalitos de colores, los mismos gestos que con otros habían sido banales y sin eco, pura higiene y deporte, ahora, inagotablemente combinándose, formaban paisajes milagrosos, despampanantes, inauditos, que aparecían, se borraban y volvían a empezar, y de rodillas como tribus salvajes adorábamos los más simples elementos de la naturaleza, osando apenas tocarlos, fulminados cuando lo hacíamos como por el rayo, y durante horas, anulando el tiempo y nuestros nombres, cuerpos sólo, prehistóricos y futuristas, un hombre y una mujer, nos entregábamos con furia a los ritos que inventábamos, dioses, jinetes cósmicos que
montando unos labios, una flor carnívora, una espada de fuego, cabalgábamos hasta estallar, hasta desintegrarnos… La primera noche, cuando terminamos me eché a llorar: de alegría, de gratitud y de otra cosa, no sabía qué, que me aterrorizaba.

sábado, 16 de febrero de 2019

Comentario Novela El pez en el agua de Mario Vargas LLosa


El pez en el agua
Mario Vargas llosa
Editorial Seix Barral - 1993

Por Ingrid Odgers

En este libro El pez en el agua de Mario Vargas Llosa, nos encontramos, en capítulos alternos, con una biografía del autor, entre 1946 y 1958 y concluye el 13 de junio de 1990. Se piensa que es esta una de las principales obras de Vargas Llosa.

Vargas Llosa utiliza la técnica del racconto o yuxtaposición, que consiste en una extensa retrospectiva al pasado, que conforme vaya pasando el tiempo va progresando lentamente de forma lineal hasta llegar al momento inicial del recuerdo, el punto de partida de la historia. Técnica que otorga una permuta de ritmo, escenas y enfoque entre las campañas, infancia y la juventud tumultuosa, y que le entrega una exclusiva agilidad al narrador y evita que la novela canse o hastíe al lector/a.

Se puede decir que una de las  secciones relevante del relato se produce cuando Vargas Llosa conoce a su padre, sabe que no está muerto y que  permanecen separados con su madre.

Desde niño, Mario Vargas, encontró una salida a sus problemas de familia en los libros, su pasión por la literatura se mantuvo en el tiempo convirtiéndolo en el genial  y prolífico escritor que conocemos.

Vargas Llosa describe su juventud hasta el momento de su partida a Europa como estudiante licenciado. El relato de la juventud termina antes de que se establezca como escritor, sin embargo  revela el gran autor que será en el futuro.

La novela narra, a su vez, cómo Vargas Llosa llega a postularse para la presidencia de Perú, la campaña y su  tristeza en la pérdida.

Es interesante conocer como el autor, trabaja como periodista en la mitad de la adolescencia y cómo se ocupa intensamente, en diversos trabajos en sus años de universidad. Una energía que ya se la quisiera cualquier joven chileno, específicamente. 

En esto, es un ejemplo de esfuerzo y perseverancia, para todos sus lectores, en general.

Una obra realmente imperdible.





miércoles, 13 de febrero de 2019

PAPA GORIOT DE HONORÉ DE BALZAC


Comentario literario    

Papa Goriot 

O cuando el ansia de una vida de lujos y de una fortuna fácil muestra la miseria humana.

Por Ingrid Odgers


 Honoré de Balzac retrata la vida parisina del siglo XIX, la fiereza del retrato la da la crueldad y lo extremo superflua que se valora la existencia. La novela abarca diversos temas, todos interrelacionados: la pobreza moral, la decadencia, el poder del dinero, las ambiciones, la soberbia, el orgullo, la maledicencia, la traición, la humillación, etc. Vicios y debilidades de la aristocracia

La historia de Papá Goriot, un comerciante de pasta de fideos parisino proveniente de la más grande pobreza,  ha trabajado toda su vida para entregar a sus dos hijas, Delfina y Anastasia, un lugar en la sociedad en el más alto nivel económico y social, es decir una clase privilegiada. Con sus respectivos y convenientes matrimonios, y con títulos nobiliarios, las hijas viven entregadas al lujo y al gasto desmesurado  de dinero, y el horror  para un triste y conmovido lector, es que se avergüenzan de su padre y de sus orígenes. Goriot simboliza la abnegación paterna, él sólo vive para sus hijas, y su único anhelo que ellas sean felices, sin importar que ahora su padre, tenga una vida mísera, arruinada y casi fatal. La novela estremece y a veces aburre con demasiados consejos a los personajes o tal vez este era el propósito del autor aconsejar a la juventud, mostrando la crudeza de la vida y lo difícil que es lograr el éxito sin una dura e implacable lucha por el sustento. Lo otro a considerar es cómo Goriot logró su riqueza, sin duda lo sabemos no hay riqueza sin explotación. Así fue como llegó a ser inmensamente rico, al darle todo a sus hijas, queda en la ruina viviendo en una pensión de mala muerte de París.
Esta obra estremece, enseña y devela. No deja de asombrar observar como desde esa época todo permanece igual diferentes ambientes, cierto, diferentes formas de vida, pero la realidad es que la ambición nos lleva a cometer las más grandes infamias. Eso lo vemos, palpamos, el día de hoy.

Un novela sin tiempo.

sábado, 3 de noviembre de 2018

DEMIAN HERMAN HESSE


DEMIAN

HERMAN HESSE

ALIANZA EDITORIAL, 1968

Por Ingrid Odgers






Nos encontramos con una interesante y relevante obra de formación o novela de educación.

Hesse nos narra el trayecto de la infancia a la adultez de un chico llamado Emil Sinclair, hay que aclarar que esta no es una narrativa para entretener al lector sino para efectuar una profunda reflexión sobre la vida, la realidad y el destino. Podría perfectamente llamarse “el despertar de la conciencia”, estamos aquí, en la tierra pero ¿por qué y para qué? Para llevar una rutina odiosa, apegados a normas que a veces nos agradan pero muchas otras detestamos.

¿Podemos aprender totalmente solos los acontecimientos de la vida?, sí, pero también necesitamos de otros y otras para aclarar las inquietudes y calmar la tormenta de preguntas que en la soledad de nuestra habitación o en un simple paseo por algún parque nos asaltan y abruman, en especial en el paso a la adolescencia. Y este chico atrapado en un sinnúmero de preguntas, a quién marca un hecho: una tonta mentira a un chico desconocido y malandrín sin escrúpulos, que lo lleva  a transformarse en un habitante de “lo oscuro”, un ser culpable y avergonzado ante sus padres y hermanas. Seguimos con atención el derrotero de Emil Sinclair, inmersos en una atmósfera de misterio, desconfianza, aprehensiones, algo de temor y a veces terror, terror al descubrimiento de un mundo ignorado y a no saber reaccionar a las interacciones con el otro u otra. Siempre en busca de un lugar en el mundo. Nos movemos entre la claridad y la oscuridad, pero ¿Cómo encontrar el equilibrio? Es posible o ¿únicamente merecemos morir?

¿Qué debemos hacer para encontrar el sentido de la vida?

¿Cómo podemos aceptarla?

¿Cuál es el camino a seguir?



Los invito a encontrar las respuestas leyendo esta honda, fascinante y bella obra de Herman Hesse, tan recomendable para jóvenes y adultos.



FRAGMENTO:
Y me contó la historia de un muchacho enamorado de una estrella. Adoraba a su estrella junto al mar, tendía sus brazos hacia ella, soñaba con ella y le dirigía todos sus pensamientos. Pero sabía, o creía saber, que una estrella no puede ser abrazada por un ser humano. Creía que su destino era amar a una estrella sin esperanza; y sobre esta idea construyó todo un poema vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que habría de purificarle y perfeccionarle. Todos sus sueños se concentraban en la estrella.
Una noche estaba de nuevo junto al mar, sobre un acantilado, contemplando la estrella y ardiendo de amor hacia ella. En el momento de mayor pasión dio unos pasos hacia adelante y se lanzó al vacío, a su encuentro. Pero en el instante de tirarse pensó que era imposible y cayó a la playa destrozado. No había sabido amar. Si en el momento de lanzarse hubiera tenido la fuerza de creer firmemente en la realización de su amor, hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella.
-El amor no debe pedir -dijo-, ni tampoco exigir. Ha de tener la fuerza de encontrar en sí mismo la certeza. En ese momento ya no se siente atraído, sino que atrae él mismo. Sinclair: su amor se siente atraído por mí. El día que me atraiga a sí, acudiré. No quiero hacer regalos. Quiero ser ganada.
Un tiempo después me contó otra historia. Se trataba de un enamorado que amaba sin esperanza. Se refugió por completo en su corazón y creyó que se abrasaba de amor.
El mundo a su alrededor desapareció; ya no veía el azul del  arpa no sonaba; todo se había hundido, quedando él pobre y desdichado. Su amor, sin embargo, crecía; y prefirió morir y perecer a renunciar a la hermosa mujer que amaba. Entonces se dio cuenta de que su amor había quemado todo lo demás, de que tomaba fuerza y empezaba a ejercer su poderosa atracción sobre la hermosa mujer, que tuvo que acudir a su lado. Cuando estuvo ante él, que la esperaba con los brazos abiertos, vio que estaba transformada por completo; y, sobrecogido, sintió y vio que había atraído hacia sí a todo el mundo perdido. Ella se acercó y se entregó a él: el cielo, el bosque, el arroyo, todo le salió al encuentro con nuevos colores frescos y maravillosos; ahora le pertenecía, hablaba su lenguaje. Y en vez de haber ganado solamente una mujer, tenía el mundo entero entre sus brazos y cada estrella del firmamento ardía en él y refulgía gozosamente en su alma. Había amado y, a través del amor, se había encontrado a sí mismo. La mayoría ama para perderse.

viernes, 5 de octubre de 2018

Presentación Libro Cartas a Lorraine De Rossana Arellano Guirao


Presentación

Libro Cartas a Lorraine

De Rossana Arellano Guirao

Ediciones Orlando, 2018.

Por Ingrid Odgers






CARTAS A LORRAINE ES UN CONFESIONARIO, donde la sacerdotisa es precisamente Lorraine y la hablante una mujer, no una mujer cualquiera, no una mujer común  corriente, una que se siente fuera de este universo terrenal,

ante una Lorraine que es real o imaginaria, ESTO, solo la autora lo sabe.



Estamos ante un locutorio donde se susurran las reflexiones más íntimas, el dolor más agudo, la decepción honda y suspira un viento sutil, una leve esperanza. Nos transporta Rossana al paisaje solitario de la mujer, aquella oquedad que nada puede apagar  o cubrir…nos traslada al universo femenino con sus llantos, sus risas, los recuerdos, la identidad, el origen y una esperanza entrecortada por ilusiones y sueños inconclusos.



Es la autora-creadora, de imaginativa, potente y lúcida inteligencia, que nos cuelga de relatos, prosa poética, donde toda mujer puede sentirse plenamente identificada.



Veamos:

¿Qué hay en esta delicada y fuerte hablante de Cartas a Lorraine?

Primero: Habita en dos mundos diferentes. Descubre su mundo espiritual, su interior puro y diáfano y como contraparte nos habla desde su experiencia terrenal. Mejor dicho habla a Lorraine, su sacerdotisa o ¿sacerdote? (la duda)

Segundo: Se unen en esta obra una estética del dolor y una mirada desde el ser mujer hoy.

Tercero. La escritura en prosa poética.

Ocurre, entonces, en esta obra como manifiesta Adriana Valdés, (Valdés, 1984:38),  el lenguaje, como expresión cultural, hereda una interpretación de la realidad; la estructura del lenguaje se vuelve estructura de la realidad, y en ella se perpetúan todas las dominaciones, incluso la dominación ejercida sobre la mujer. Podemos decir, las presiones cotidianas que padecemos como mujeres.

Es este un mundo rico contiene, la vida misma: la casa, los hijos, el amor en pleno se nos presenta con su multiforme color y sus espejos de decepción, ingratitudes, tiempos perdidos, oscuros o claros, luchas y/o batallas perdidas, y la renuncia.



Rossana nos dibuja en tres dimensiones: La vida real, la vida espiritual y el submundo, aquello que solo un ojo certero es capaz de ver, un ojo cultivado por la experiencia y la lectura abundante de libros, comunión que gatilla la idea, la creatividad y el arte.



El gran poeta mexicano, Octavio Paz, que indica: “designamos con la palabra imagen toda forma verbal, frase o conjunto de frases, que el poeta dice y que unidas componen un poema [...] y se llaman comparaciones, símiles, metáforas, juegos de palabras, símbolos, alegorías, ficciones, fábulas, etc.” (Paz, 1983: 73). Todos estos recursos son recurrentes en la prosa poética de Rossana Arellano.



Sin duda, estamos frente a una obra de arte, un objeto artístico (original y único) de incalculable valor, que nos transporta, remece, estremece y nos devela la profundidad, el ancho y la altura del amor, en especial el amor, la fidelidad a la creación, creación, a la cual no es posible renunciar, la renuncia significa la muerte. Y es que la creación es inherente a la vida de la autora, observamos un talento natural, vívido, genial sin cuya expresión artística es imposible transitar por  calles y veredas de la existencia, para  Arellano Guirao, y como para tantos como ella, la escritura es una forma de sobrevivir, un trabajo al que no se puede renunciar.



¡Salud por esta Lorraine!

jueves, 20 de septiembre de 2018

Libro de Poemas "GRITO" de Cecilia Palma Jara


GRITO

CECILIA PALMA JARA

EDICIONES EUTOPÍA, 2018



Por Ingrid OdgersToloza

Escritora y editora






En esta obra de la reconocida poeta chilena Cecilia Palma, vemos una hablante que se mueve entre el abismo-decisión, entre el fin y  el comienzo del grito, se nace a la oquedad, con un grito-alarido tal vez con  la visión infernal que silencia moralidad y pensamiento.

Este poemario, que contiene breves versos, donde la palabra yergue significantes poderosos, intensos y activos, plantea si no es acaso que el origen de la libertad es el acto verdadero, real del grito, el grito que posee a la hablante en el trayecto de su escritura, grito que desgarra y somete, sin embargo nuestra hablante nos dice:”he alzado las alas y he retrocedido/ he alzado las alas y he volado/ así son las cosas/

Pronto  la poeta Palma Jara, nos conduce sutil y dolorosamente  a la prisión de la piel, que no es más que la prisión Deste templo donde podemos sangrar  y desangrar, ante los acontecimientos que nos circundan y/o aquellos que nos hunden en la oquedad, ese vacío existencial que nos embarga de pronto a los creadores/as.

En lo personal el clímax del libro lo encuentro en la página 48, indico:

Arriba se abrazan los vientos

Un disfrute gozoso a la intemperie

Un precoz destino de uniones y éxtasis

Largas greñas envuelven los ocres del desierto

Una chola grita a sus antepasados una historia

De abusos y niños tragados por la

Arena y el frío

Canta a la aurora rosácea

Inaugura el silencio

Despeja al destino sus pasos

Yo juego a extender mis alas

Pero no hay viento que se lleve mi nombre



El lenguaje retoma aquí la densidad enigmática, pero no se trata de reencontrar palabras sino de inquietar las palabras que decimos, de denunciar el pliegue de las ideas, disipar los mitos que animan nuestras palabras y hacer brillante y audible la parte de silencio que todo discurso lleva consigo. (Foucault, Las palabras y las cosas, pág. 291).

Podemos decir, entonces que la impotencia, vibra en este poema, y se desliza también por nuestra piel el Grito de Cecilia, que nos interpreta tan magníficamente en estos tiempos plenos de soledad e incomunicación. 









miércoles, 19 de septiembre de 2018

NOVELA ELTIEMPO ENTRE COSTURAS MARÍA DUEÑAS


ELTIEMPO ENTRE COSTURAS
MARÍA DUEÑAS
Editorial Planeta




Esta ficción histórica, se desarrolla en el Marruecos del protectorado español, específicamente la ciudad de Tánger y Teután y nos conduce por un periplo entre Madrid, Marruecos y la hermosa Lisboa de Portugal.

Se advierte en esta obra una investigación exhaustivamente documentada y es poseedora de una narrativa muy bien estructurada y claramente bien escrita.
 La trama del libro  se enriquece con la aventura africana y abarca la Segunda Guerra Mundial donde vemos abiertamente la guerra entre ingleses y alemanes y el poder de contar con valiosa información.

El personaje principal, una costurera, va encumbrándose e introduciéndose dentro de una sociedad que la llevará por caminos de espionaje, política y amor inesperados.

Sira Quiroga, protagonista que vemos crecer desde niña trabajando y aprendiendo con su madre costurera de un gran taller de costura en Madrid, disfrutará del amor y como ser humano, sufrirá el desamor y la decepción en sus tiempos de juventud, la veremos frágil, indefensa y en pobreza.

Este pozo amargo sin duda será imprescindible para convertirse más adelante en una mujer independiente, con autonomía económica, al ser modista, puede tener su propio dinero, trabajar por si misma sin ninguna vinculación con nadie más y de esta manera moverse de un sitio a otro, es así como entra en contacto con personajes históricos que pertenecen a un mundo extremadamente diferente.

La autora crea un universo interesantísimo, donde destaca la fusión de culturas, el movimiento de gente que se traslada de un lado a otro, sin tener nadie del todo claro quién es cada cual.
La verdad que la novela es atrapante, además de intrigante y misteriosa, jamás sabemos en quién realmente Sira, nuestra Sira Quiroga, hermosa y atrayente, puede confiar con certeza.

Es esta una novela muy recomendable. Hay que leerla.

Ingrid Odgers Toloza
Escritora-editora
CHILE

lunes, 27 de agosto de 2018

EL ASADO DE BACON de la poeta MAHA VIAL



EL ASADO DE BACON
MAHA VIAL
EDITORIAL KULTRUN
VALDIVIA, 2007



Al toque del relámpago
Sacad de paseo vuestro espíritu
Hacia los acantilados del mundo exterior
Tomad la primera palabra que salte sobre el labio
Y lanzaos con ella al infinito.
Enrique Gómez Correa.
Mandrágora, arte poético.

La Patria brillante de Maha Vial.

El libro de Maha, está inspirado en la obra del artista Francis Bacon que fue un pintor figurativo y deformador expresionista, de origen irlandés.

Según Daniel Navarrete (Austral, Valdivia 2008), “El asado de Bacon" nació de un proceso de constante cuestionamiento personal de la autora y marcó el nacimiento de una Maha que está redescubriendo su pasión por el teatro y experimentando con la comunicación en formatos como los cuentos.

Al abrir el libro y empezar a leerlo es natural quedar impresionada ante tan brillante manejo del lenguaje, un explosivo chorro abundante de palabras bellamente dispuestas nos sorprende y asombra. Hay aquí un fenómeno de la palabra, una mujer abierta a la cópula, una que goza con ritmo y sin pausa con la PA-LA-BRA.

Vigor, fuerza, inteligencia, viveza, Maha Vial se transforma en la PATRIA de la Palabra.

Una PATRIA por la que una quiere, luchar, marchar, pertenecer, enarbolar bandera, copular con los libros, lamer cada palabra y cada letra, comer cada pedazo de tierra y … no abandonar jamás. Pero, nunca jamás. Es que aquí hay fervor por la creación, fervor y locura, sexualidad, pasión…un mundo nuevo. Estar en el mundo de Maha, es estar encima de un pájaro nocturno, recordando un verso suyo: estoy arriba de un pájaro nocturno.

Es nuestra Maha Vial,  la gran exponente de la poesía negra actual. Una poeta actual, víva y vívida que merece nuestra admiración y todas nuestras lecturas.

No puedo dejar de recordar, después de leer y releer esta obra de Vial,  al poeta Enrique Gómez-Correa uno de los cofundadores del grupo Mandrágora, quien dio forma y sustento al experimento surrealista en Chile. Concibe la poesía como una forma de penetrar en lo desconocido y recomienda huir “de los concursos, de los premios literarios, de la lepra y de Neruda”.

Recuerdo, a su vez al poeta al gran poeta Jorge Cáceres, a Teófilo Cid,  que ofreció su vida a las exigencias de la poesía negra que no pone límites en el orden del sacrificio. Como dice en su artículo “Continuadores del sueño”: “Es preciso la experiencia profunda de la poesía. El crimen, el incesto, lo negro, son manifestaciones más altas de lo absoluto de nuestra personalidad”. Su relampagueante estilo, su intensidad, su elegancia, su conocimiento profundo de la literatura, su manera de estructurar lo NEGRO, reservan insospechables sorpresas en todos los géneros de expresión que ha invadido la Poesía Negra.

 Maha Vial, no se queda atrás en este siglo XXI.

Ingrid Odgers Toloza



Nota:
La definición de lo negro: Lo negro es esta actitud del ser que, desligándose de toda sistematización intelectual, le permite captar al hombre a través de lo negativo, repentinamente al placer en su forma fugaz, y vivirlo como categoría espiritual. Crimen, locura, sueño, perversión en estado de gracia y pureza. Se estará más allá de la dominante emanada del prejuicio del bien así como de este otro prejuicio en formación que es el prejuicio del mal. No se tratará de ser maldito, poeta maldito, sino de no temerle a la maldición. Es preciso aprender a superar la experiencia del fracaso como la experiencia del triunfo. Enrique Gómez Correa.


Lo negro es esta actitud del ser que, desligándose de toda sistematización intelectual, le permite captar al hombre a través de lo negativo, repentinamente al placer en su forma fugaz, y vivirlo como categoría espiritual. Crimen, locura, sueño, perversión en estado de gracia y pureza. Se estará más allá de la dominante emanada del prejuicio del bien así como de este otro prejuicio en formación que es el prejuicio del mal. No se tratará de ser maldito, poeta maldito, sino de no temerle a la maldición. Es preciso aprender a superar la experiencia del fracaso como la experiencia del triunfo.


Referencias:
https://www.mandragora.uchile.cl/gomezcorrea/manifiesto.html

http://www.mandragora.uchile.cl/gomezcorrea/manifiestos/varios/testimoniodeunpoetanegro.htm

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