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lunes, 29 de junio de 2015

Prólogo Libro de Poemas Garra de lobo y nada de Taty Torres Díaz - Penco




PRÓLOGO

GARRA DE LOBO Y NADA
TATY TORRES



Una mujer, previamente advertida por su madre, y sin obedecer, solo siguiendo a la fuerza del deseo, se interna en el bosque. La poeta expresa: “Recuerdo me dijiste/ no entres al bosque/ hay lobos/ se comerán tu corazón/ pero ya tenía viento entre las piernas/ y un mar que amenazaba con romperme / caminaré / -me dije-/ no importa la oscuridad/…”

La hablante corre el riesgo: “… Ten cuidado dijiste / al peinar mi cabello / ten cuidado / y nadabas en tu pensamiento/ "allá adentro hay insectos/ se comerán tu corazón" / pero ya estaba la hembra punzando/ loca…”

Y este es el inicio del libro “Garra de lobo y nada” (2014), de la poeta Taty Torres.

Obra escrita con un excelente manejo de contenido, el mismo del que hace gala en su obra anterior “El guardián de mis llaves” (2011), la justa y precisa ambigüedad, genera la suficiente inquietud en el lector para que no pueda dejar de leer. Y, me refiero, no la ambigüedad en el sentido ramplón de lo difuso, o de compleja lectura, sino de la ambigüedad entendida correctamente como recurso literario deliberado y cuidadosamente utilizado. Es factible comprender el trasfondo real en el que fue escrita, su connotación y hasta conocer algo de la forma de pensar de quién la escribió, ya sea presentando el proceso y sus fracturas. Da testimonio de lo impresentable, negándose a la consolación y a la nostalgia de totalidad. Además, presenta una muy buena hipercodificación.

La hipercodificación, refiere a que es un texto estructurado por códigos altamente socializados, por sociolectos de amplia distribución sociocultural, razón por la cual su interpretación por parte de los enunciatarios (lectores u oyentes) no plantea dificultades y permite con facilidad el establecimiento de acuerdos semánticos intersubjetivos.

ECO DICE: “La ley se da de manera automática o semiautomática. Asignemos a este tipo de ley el nombre de ley codificada. Es importante dar por sentado que incluso la interpretación a través de códigos presupone un esfuerzo abductivo, aunque sea mínimo” (Eco, 1990: 263).

Como Eco expresa, este texto exige, para ser interpretado, que el lector realice abducciones hipercodificadas, las cuales presuponen aunque sea un mínimo esfuerzo cognitivo.

A modo de referencia, el escritor William Faulkner ha sido considerado uno de los mejores autores y cuenta con una historia  de hipercodificación. Faulkner, estadounidense, es un escritor que obliga a sus lectores a realizar esfuerzos intelectuales más allá de los habituales para comprender su escritura, lo que nos lleva a la verdadera hipercodificaciòn.

Esta obra poética ha sido creada obviamente, con intención estética, es un texto literario, se focaliza en lo formal, en el cómo construyo el texto,  la escritura denota que no es únicamente relevante comunicar el contenido sino  la forma, el cómo hacemos llegar el mensaje, cómo se establece la comunicación,  qué palabras, cómo las ordenamos,  qué recursos usos para expresar el contenido.

Observamos un cuidadoso  manejo del lenguaje, la palabra está llena de imágenes, el signo habla con precisa claridad, la autora desaparece totalmente, lograr eso es un prodigio, un don. Un don trabajado, amasado delicadamente, amorosamente, para hacerlo resplandecer y junto con él relumbrar la palabra, la palabra  poética. Y es que la historia que envuelve el poema, tal vez le puede haber pasado a cualquiera, a usted, a mí a ella o a él, pero el o los poema(s), el libro en su conjunto, este “Garra de lobo y nada”, es único, irrepetible. Una obra de arte.

Un honor prologar este texto.


Ingrid Odgers Toloza
Escritora






CONCEPCIÓN, 26 DE ENERO DE 2015.

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