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«Leer sin meditar es una ocupación inútil». Confucio

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jueves, 17 de marzo de 2016

POEMAS SELECTOS de JUAN CARLOS SANCHEZ PALMA



LA PALABRA AMOR.

Por
Ingrid Odgers Toloza


Es esta una poesía subjetiva e individualista frente a la rigidez de las reglas académicas. El hablante lírico otorga importancia a los sentimientos, las emociones, el amor, sufrimiento, decepción, abandono. Relucen los sentidos y melodías que yacen presagiando incertidumbre.

Prevalece el vacío interior, el desconcierto al pensar en la amada. El llanto se ahoga aferrado al instinto. Lo encontramos  en  versos del poema denominado “Lo que soy":

Siento un calor que recorre mi cuerpo
oprimido por tanto sentimiento.
Quiero llorar y no puedo
sigo aferrándome a mi instinto.

Los matices me embrujan
y al oír de nuevo el llanto de mi guitarra,
compañera fiel
que destierra día a día mi canto
más profundo, sigo en desvelo.

El alma del hablante se presenta moribunda. Características todas de la poesía romántica.
Juan Carlos nos indica la importancia de la palabra, la música y el canto en el mundo del amor.  Y no es de extrañar, ya desde los tiempos de Hesíodo, por la palabra se transmite la confidencia amorosa y los sentimientos, se consigue la persuasión, la seducción y la rememoración de lo que fue grato; por tanto, canto y música completan las descripciones de los momentos placenteros. 

Sánchez Palma, con su extensa trayectoria como músico, conoce bien esta unión y la plasma en poesía y sin duda en su vida de músico.

En el poema “El día después”, encontramos la herida de nuestro hablante que se desplaza entre la temible noche, los temores crudos y la soberbia que intenta disminuir, aplacar.


Heriste mi alma con su cuello roto,
quedó tendida en un piso oscuro
y en la temible noche venidera
me tiritan las manos y me sangra la piel.

Cubro de llanto el hielo de mi cama,
nublo mis ojos con temores crudos
y  en la penumbra encojo mi soberbia,
exhalo mi impaciencia, estalla mi dolor.

  
Toda expresión de sentimientos: Decepción, temores, soberbia, clásicos exponentes  de la compleja y a veces incomprensible alma humana.

A quién no le ha tocado llorar porque “mataron el suero de su vida” o “envenenaron el día con las sombras”.

¿Quién ha estado libre de ser abandonado por el amor?
¿Quién libre de la traición?

Si hay alguno que “lance la primera piedra”.

Observamos a su vez el amor y la piedad por los animales. El poeta es la voz del amor, va más allá del amor humano, plagado de sentires, extiende su mirada compasiva a todo lo viviente. Lo expresa en su texto “Vagabundo”:

Humilde cabizbajo
desconfía de las migajas
repartidas en el piso
las mastica
las traga apresuradamente.
Siente una mano suave en su cabeza
y un cosquilleo que lo recorre
de punta a rabo
          Responde
         Total, no es de nadie y de todos
como sabe que es cariño
de un momento
le saca provecho
lo disfruta,
pues no por nada
se ha ganado el título
de mejor amigo del hombre.

Juan Carlos, músico, poeta, alma noble y sensitiva, presenta una obra con gran manejo de metáforas, imágenes, comparaciones e hipérboles y un hablante que impone la imaginación y el sentimiento ante la lógica y la norma. 

El consuelo, el descanso, el renuevo, viene siempre de la mano de la amada.

1 comentario:

Andres Zuniga dijo...

Un placer pasar por tu blog.
te invito a visitar el mío. Saludos!!!
http://andreszuniga-escritor.blogspot.com.ar/

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