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domingo, 29 de julio de 2007

DELIRIO-Novela de Laura Restrepo

COMENTARIO LITERARIO


¿Habrá alguien con la paciencia y el amor de Aguilar?
¿Existirá ese tipo de característica humana llamada bondad en el corazón de un hombre o una mujer, en el mundo actual, con la intensidad de este personaje nacido de la arrebatadora, torrencial, vertiginosa creatividad de Laura Restrepo?

Bondad, derivado de bueno del latín bonus, bondadoso, útil. Aguilar rezuma bondad a cada paso, en cada gesto y mana de su fuente un torrente incontenible de amor, cariño, afecto íntimo. Amor por la mujer con la que vive su segunda relación de pareja. Es separado y tiene dos hijos de su anterior matrimonio, dos hijos que ha descuidado por Agustina. Ella es el centro de su vida. Un día regresa a casa y ese centro no está. Su vida tambalea. Después del terremoto comienza la búsqueda.

Aguilar encuentra unos mensajes en el teléfono: que pase a buscar a su esposa en la habitación de un hotel.

Cuando Aguilar, hay que decirlo, de extrema bondad y paciencia, llega al sitio indicado encuentra a su mujer en un rincón de la habitación, ella lo reconoce y se lanza en sus brazos, con la misma velocidad, Aguilar nota algo extraño en su forma de actuar. Se da cuenta que Agustina ve a un desconocido. Al transcurrir los días piensa que ella lo ve como un enemigo, este pensamiento no deja de martirizarlo.

Paulatinamente y a través de los relatos que se alternan vamos descubriendo junto al ex-profesor y vendedor que es Aguilar, siempre como narrador principal de los hechos, qué ha llevado a Agustina a esta situación en apariencia incomprensible. El relato de nuestro personaje-protagonista, se complementa con los de: El Midas McAlister, la propia Agustina en su infancia y su abuelo materno, Nicolás Portolinus.

Novela descriptiva, alborotada y poseedora de una aguda emoción, la historia principal se fragmenta en las vidas que se enlazan con personajes cargados de matices que comparten el mismo telón de fondo: Pablo Escobar manejando los hilos, las vidas de todos. Todos transformados en marionetas, bailando y brincando al ritmo que él quiere.

Es destacable el hecho de que las distintas narraciones, tienen a la vez distintos tiempos.

Aguilar y El Midas McAlister, el presente de la novela; las de Agustina en su infancia, podríamos llamarla el pasado cercano; y las de su abuelo Portolinus el pasado lejano.


La novela se presenta como un rompecabezas. El lector puede ir reconstruyendo los hechos. Asalta la confusión en las primeras páginas, lentamente se disipan las dudas, algunas, pues toda la exacerbada creatividad de la autora se pierde en un repentino desenlace feliz que no corresponde al frenético tono narrativo que busca con denuedo la razón del estado de trastorno de la protagonista. Debo decir que la autora deja tarea. No existe en esta narración, pese a lo aparente, un final cerrado, sellado. Den rienda suelta a la imaginación, parece decirnos Restrepo en esta obra ganadora del Premio Alfaguara 2004. Y la invitación no es banal. Como sea, es una obra sorprendente.

"Buena parte del delirio de Agustina tiene que ver con las hipocresías en la que se desarrollan nuestras familias, el montón de mentiras con el que rodeamos temas como el de la sexualidad", dice Restrepo.

En el centro de la historia está la descripción de la técnica más autóctona de la hipocresía y cómo la mentira es genética, cómo se aprende a aceptar la mentira oficial y suplantar la realidad.

De su padre, Eugenia, la madre de Agustina aprende que a los hechos más graves de la existencia se les cambia de signo para poder mantener las apariencias.

El delirio es el encierro, el silencio, la confusión de tiempos, de lugares, de personas, los baldes llenos de agua dispuestos por toda la casa, el odio repentino. Los gritos desmedidos.

El delirio es Bogotá asediada por las bombas de Pablo Escobar.

El delirio es la muerte que asedia con silenciador. El "Bichi", con su homosexualidad oculta como una deshonra familiar, como una lepra.
El delirio: la realidad que mata los sueños y a veces hasta la fe.

El delirio es la persistencia: rememorar los ríos en orden alfabético del país que se dejó. El delirio es lo absurdo del ser humano, lo ridículo y lo execrable. Laura Restrepo parece decirnos o gritarnos: nada es perfecto, entiéndanlo de una buena vez.
El delirio es un llamado a la propia aceptación de nuestra naturaleza humana, limitada y efímera. Es decirnos que el amor todo lo cura en tiempos en que todos se matan.

El delirio es la mirada desde el interior de una estancia, la riqueza obtenida gracias al narcotráfico, al crimen, la extorsión y el blanqueo de dinero: la nueva riqueza que envidia las infancias aristocráticas. La nueva riqueza que mantiene el boato de los ricos nacidos entre antigüedades y que ambiciona el poder con la misma ansia que desea a las mujeres para actividades sadomasoquistas.
Es que la riqueza en el corazón enfermo, mata hasta el placer. Pregunten al Midas Mc Alister.

El delirio es el complejo del arribismo cubierto con dinero "sucio".

El delirio es la hipocresía, el doble estándar de la sociedad colombiana o centro o latino americana. La falsedad del mundo en su máxima expresión. Las máscaras que nos sonríen día a día. O nos acosan o arrastran.

"Delirio" de Laura Restrepo una novela narrada con respingos temporales, conmovedores y tremendamente humanos. Humor, violencia, miedo y esperanza.
¿Quién está libre de ellos?
Nota Bibliográfica
Laura Restrepo (Bogotá, 1950) es una escritora colombiana.
Se graduó en Filosofía y Letras por la Universidad de los Andes y posteriormente realizó un posgrado en Ciencias Políticas. Ha compaginado la militancia política con sus actividades como escritora y periodista, siendo nombrada en 1983 miembro de la comisión negociadora de la paz entre el gobierno y el grupo guerrillero M-19. En 2004 fue nombrada directora del Instituto de Cultura y Turismo de Bogotá, pero renunció poco después tras haber sido galardonada con el Premio de Novela Alfaguara.
En 1986 publicó su primer libro: Historia de un entusiasmo, fruto de sus experiencias con el M-19. Tuvo que exiliarse en México y Madrid hasta que el M-19 abandonó las armas y pasó a ser un partido de oposición. En 1997 gana el Premio Sor Juana Inés de la Cruz (Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México) por su novela Dulce compañía. En 1998 se hizo acreedora del Prix France Culture que otorga la crítica francesa a la mejor novela extranjera publicada en Francia. En 2003 ganó el Premio Arzobispo Juan Sanclemente, otorgado por los alumnos del Liceo de Santiago de Compostela a la mejor novela en lengua española, y en 2004 el Premio Alfaguara de Novela por Delirio, en la que explora el mundo del narcotráfico colombiano. También ha escrito varios ensayos y un libro para niños.
Propia [editar]Historia de un entusiasmo (1986). La isla de la pasión (1989). Las vacas comen espaguetis (1989). Libro para niños. En qué momento se jodió Medellín (1991). Ensayo. Leopardo al sol (1993). «Ensayo» en Otros niños (1993). Dulce compañía (1995). La novia oscura (1999). La multitud errante (2001). Olor a rosas invisibles (2002). Delirio(2004).
En colaboración [editar]Once ensayos sobre la violencia (1985). Operación Príncipe (1988). Periodismo. Del amor y del fuego (1991). Ensayo. Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Laura_Restrepo"

1 comentario:

Anónimo dijo...

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Ingrid Odgers

Ingrid Odgers
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